España 2050 - Negro y transparente.png
barcelona copia.png

España 2050 es un ejercicio de inteligencia colectiva y prospectiva estratégica que persigue dos objetivos:

 

  1. mejorar nuestra comprensión de los desafíos y las oportunidades sociales, económicos y medioambientales que afrontará España en las próximas décadas; y
     

  2. generar, a partir de un diálogo multi-actor, una Estrategia Nacional de Largo Plazo que nos permita fijar prioridades, coordinar esfuerzos, y garantizar la prosperidad y el bienestar de nuestra ciudadanía en el futuro.

 

El primer paso: la visión académica

En los últimos 30 años de historia, España ha pasado de estar en el grupo de rendimiento “bajo” de los países de la Unión Europea a estar en el grupo de rendimiento “medio.” La pregunta que nos planteamos es: ¿Qué tendríamos que hacer, en los próximos 30, para pasar al grupo de rendimiento “alto,” en el que se encuentran los países económica, social y medioambientalmente más avanzados de la UE?

 

Para responder a esta cuestión, juntamos a un centenar de expertos y expertas de reconocido prestigio, con edades, géneros, disciplinas académicas y sensibilidades políticas muy diversas. Un centenar de científicos, economistas, geógrafos, historiadores, ingenieros, juristas, politólogos, psicólogos y sociólogos con los que la Oficina ha trabajado durante todo un año, examinando la evidencia empírica disponible y usándola para arrojar luz sobre algunos de los grandes desafíos presentes y futuros de España:  

El resultado de este esfuerzo conjunto es España 2050: Fundamentos y propuestas para una Estrategia Nacional de Largo Plazo. Un documento que proporciona: 

 

  • un análisis diacrónico y prospectivo de nueve grandes desafíos que España deberá superar de aquí a mediados de siglo si quiere converger con el grupo de los países más avanzados de Europa;
     

  • 200 propuestas para lograrlo; y
     

  • un cuadro de 50 objetivos e indicadores cuantitativos para diseñar líneas de acción, tomar medidas concretas y monitorear el progreso en los próximos años.

Portada.png

Índice de contenidos​

Introducción: Hacia una Estrategia Nacional de Largo Plazo

 

Desafíos de futuro:

  1. Ser más productivos para crecer mejor    

  2. Conquistar la vanguardia educativa    

  3. Mejorar la formación y la recualificación de nuestra población  

  4. Convertirnos en una sociedad neutra en carbono, sostenible y resiliente al cambio climático  

  5. Preparar nuestro estado del bienestar para una sociedad más longeva  

  6. Desarrollar un modelo territorial equilibrado, justo y sostenible  

  7. Resolver las deficiencias de nuestro mercado de trabajo y adaptarlo a las nuevas realidades sociales, económicas y tecnológicas      

  8. Reducir la pobreza y la desigualdad y reactivar el ascensor social      

  9. Ampliar las bases de nuestro bienestar futuro     

Epílogo: Redescubrir el optimismo      

50 objetivos para 2050: Cuadro de indicadores     

Expertos, expertas e instituciones colaboradoras      

Los siguientes pasos: instituciones y ciudadanos

Pensamos que el resultado es muy bueno y, como han señalado varias autoridades y expertos, pionero a nivel europeo. En todo caso, sabemos que es solo un primer paso. El futuro es patrimonio de todos y todos deben participar en su ideación. Por eso, presentamos los Fundamentos y propuestas no como un texto terminado, sino como una primera propuesta que ahora estamos ampliando, corrigiendo y mejorando a través de una interlocución directa y plural con los gobiernos autonómicos, ayuntamientos, empresas, patronales, sindicatos, universidades, think tanks, fundaciones, ONGs, asociaciones y demás instituciones cívicas del país.

 

En concreto, estamos haciendo dos cosas:

 

  • Tenemos en marcha mesas de trabajo con 180 instituciones públicas y privadas.
     

  • Encuentros, reuniones de alto nivel y talleres ciudadanos con 500 ponentes en 17 ciudades de las 17 Comunidades Autónomas (ver más información sobre los Diálogos aquí). 

Nuestra esperanza es que estos intercambios sirvan para enriquecer el debate público y el pensamiento estratégico de nuestras instituciones públicas y privadas, y que nos ayuden a generar una visión compartida y aterrizada del país que queremos ser en 2050.

200521-sanchez12
200521-sanchez12

press to zoom
200521-sanchez
200521-sanchez

press to zoom
200521-sanchez10
200521-sanchez10

press to zoom
200521-sanchez12
200521-sanchez12

press to zoom
1/7

Preguntas más frecuentes

¿Quiénes son los expertos y expertas que han trabajado hasta ahora en el proyecto?


El grupo de expertos y expertas que hasta ahora ha trabajado con la Oficina se compone, en su mayor parte, de académicos de universidades españolas y extranjeras, aunque también hay analistas de think tanks, ONGs e instituciones como la AIRef, el Banco de España, la Comisión Europea o la OCDE. Para su selección, se han empleado dos criterios: el mérito (todos cuentan con un track de publicaciones de reconocido prestigio y/o una dilatada experiencia laboral en los asuntos tratados) y la pluralidad (los miembros tienen edades, géneros, procedencias geográficas, disciplinas académicas y sensibilidades políticas diversas). Puedes ver el listado completo aquí.




¿Cuánto han cobrado los expertos y expertas?


Nada. Todos los expertos y expertas que han colaborado con la Oficina hasta ahora lo han hecho ad honorem, sin ningún tipo de remuneración económica. Las instituciones que participarán en el Diálogo Nacional también lo harán de forma altruista y no serán retribuidas.




¿Qué relación existe entre España 2050 y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia?


España 2050 y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia son dos ejercicios distintos e independientes que comparten, no obstante, un propósito común (impulsar la prosperidad económica y el bienestar social de España) y, por ello, han dialogado intensamente durante su elaboración paralela. A la hora de diseñar el Plan de Recuperación se han tenido muy presentes los diagnósticos y las ideas generadas por los expertos en el marco de España 2050, recogidas en los Fundamentos y propuestas para una Estrategia Nacional de Largo Plazo. De igual modo, estos han tenido en cuenta las líneas de actuación y de financiación del NextGenerationEU y del Plan de Recuperación. Existe, por tanto, coherencia y afinidad entre ambos ejercicios aunque también hay diferencias notables en sus objetivos, horizontes temporales, contenidos y metodologías de trabajo:

  • Objetivos. El Plan de Recuperación es un plan de inversiones y reformas concretas y calendarizadas destinadas a recuperar la senda de crecimiento económico anterior a la pandemia y a crear un modelo productivo más moderno, justo y sostenible. España 2050, por el contrario, proporciona un análisis estratégico de las oportunidades y los desafíos a los que se enfrentará España durante las próximas tres décadas y sugiere una serie de medidas y objetivos comunes para cohesionar y guiar la toma de decisiones en el largo plazo.
  • Horizonte temporal. El Plan de Recuperación se centra en el periodo 2021 – 2023, mientras que España 2050 se centra en el periodo 2023 – 2050.
  • Naturaleza del contenido. El Plan de Recuperación presenta medidas específicas e inmediatas. España 2050 proporciona, más bien, un marco de análisis para articular la conversación futura con propuestas abiertas y grandes líneas de actuación.
  • Autoría. El Plan de Recuperación ha sido elaborado por el Gobierno de España en consulta con el resto de administraciones y los principales actores sociales y negociado con la Comisión Europea. Los Fundamentos y propuestas de España 2050 han sido elaborados por la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia y un grupo de expertos independientes, con el apoyo de la AIReF, el Banco de España, y el Joint Research Centre de la Comisión Europea.




¿Qué relación existe entre España 2050 y la Agenda 2030?


La Agenda 2030 y España 2050 son dos estrategias de largo plazo afines y complementarias. España 2050 tiene en la Agenda 2030 a uno de sus principales refentes intelectuales. Ambas postulan una visión compartida sobre lo que debería ser el futuro de la humanidad, anclada en principios como la igualdad, la justicia social y la sostenibilidad medioambiental, y presentan multitud de diagnósticos y objetivos compartidos. Existen, no obstante, algunas diferencias entre ellas, derivadas de:

  • El horizonte cronológico. La Agenda fue firmada en 2015 y llega hasta el año 2030, mientras que España 2050 se presentó en 2021 y se proyecta hasta mediados de siglo.
  • Marco geográfico. La Agenda nace y se configura desde una perspectiva global, mientras que España 2050 tiene un enfoque eminentemente europeo y nacional.
  • Grado de concreción. La Agenda 2030 recoge 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y 169 metas que, aunque muy acertados, fueron diseñados para acomodarse a las realidades de 193 países, por lo que no siempre se adaptan a la realidad española. España 2050 recoge 50 objetivos cuantitativos concretos, diseñados ex profeso para la realidad de España que, además de los ODS, tienen en cuenta también las directivas y acuerdos comunitarios y las trayectorias de convergencia con los estados más avanzados de la UE.
  • Contenidos. La Agenda 2030 hace especial hincapié en la sostenibilidad medioambiental y en cuestiones sociales como la igualdad, la salud, el trabajo digno, la justicia, los derechos humanos y la paz. España 2050 también aborda estos asuntos, pero explora además cuestiones relacionadas con el tejido productivo de nuestro país, el capital humano, la vertebración territorial, el mercado laboral y los retos y oportunidades que plantearán megatendencias como la digitalización o el envejecimiento demográfico a nuestra economía y a nuestro estado de bienestar.
Como se puede ver, estas diferencias no son discordantes y hacen que la Agenda 2030 y España 2050 sean dos estrategias que, lejos de competir, se complementan y refuerzan entre sí.




¿Por qué hay un 0 de más en el logotipo de España 2050?


Este cero adicional es un guiño que pretende recordarnos el mucho tiempo que nos queda como especie. Los sapiens surgimos hace unos 300.000 años y nada impide creer que podamos seguir existiendo al menos otros 300.000 años más, si hacemos las cosas bien. Manejar fechas de cinco dígitos en lugar de cuatro es una forma de hacernos pensar en los muchos billones de personas que vivirán en este planeta después de nosotros y en la responsabilidad que tenemos para con ellas.