Oficina Nacional de

Prospectiva y Estrategia

quixote.png
 

La Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia es un órgano directivo del Gobierno de España encargado de pensar el futuro del país en el medio y largo plazo y velar por los intereses de las generaciones actuales y las venideras. 

El enemigo a abatir: el cortoplacismo

El cortoplacismo se ha convertido en uno de los grandes problemas de nuestro tiempo. En las últimas décadas, la aceleración del cambio tecnológico, la globalización, la digitalización del debate público y diversos cambios institucionales han hecho que los horizontes políticos de los países occidentales se hayan recortado drásticamente. Las instituciones de hoy se enfrentan a cambios con mayor frecuencia que nunca; deben gestionar procesos sociales, económicos y tecnológicos cada vez más rápidos; y lidian con un flujo de noticias frenético en el que “la actualidad” apenas dura unas horas y los acontecimientos rara vez se analizan con la profundidad y el sosiego necesarios.

 

El resultado es una sociedad cada vez más miope, en la que lo urgente tiende a eclipsar lo importante y la táctica se impone a la estrategia. Los costes de esta miopía son muy elevados: decisiones que resultan contraproducentes por falta de previsión, oportunidades desaprovechadas, leyes que se quedan rápidamente obsoletas, y problemas que se abordan demasiado tarde. El cortoplacismo está dañando nuestro bienestar y nos está impidiendo abordar con eficacia los grandes desafíos de nuestro tiempo, como el cambio climático, el envejecimiento demográfico, la desigualdad, o el descontento democrático. También está hipotecando el bienestar de las generaciones venideras, posponiendo sine die transformaciones que son costosas pero necesarias y vertiendo en el futuro muchas de las ineficiencias de nuestro sistema, como la degradación medioambiental, los riesgos tecnológicos, o la fractura social.

 

Por fortuna, cada vez más países están abriendo los ojos a este problema. En los últimos años, varios gobiernos y organismos internacionales han puesto en marcha iniciativas destinadas a aumentar el horizonte temporal de su acción política y a desarrollar sus capacidades de “gobernanza anticipatoria” mediante la creación de unidades de prospectiva y la puesta en marcha de planes multisectoriales y estrategias de largo plazo.

 

La pandemia ha acelerado esta tendencia. El impacto disruptivo del coronavirus ha recordado a muchos gobiernos que no pueden seguir dependiendo de las herramientas tradicionales de acción política y que necesitan contar con instrumentos de análisis que les permitan repensar el futuro, adelantarse a las circunstancias, y articular respuestas estructurales para el largo plazo. Tanto es así que, en el último año, varios países de nuestro entorno (por ejemplo, Francia, Reino Unido y EE. UU.) han empezado a preparar grand strategies para adaptarse al mundo post-covid, y la Comisión Europea ha establecido una Vicepresidencia de prospectiva y una EU-wide Foresight Network con el objetivo de convertir el estudio del futuro en una pieza clave del diseño político europeo.

 

Con la creación de la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia en 2020, España se sumó a este movimiento y retomó la senda iniciada en 1976, cuando Adolfo Suárez estableció, en el seno de la Presidencia del Gobierno, un Instituto Nacional de Prospectiva con el mandato de estudiar, “con un carácter multidisciplinar, los problemas del futuro” y asistir al país en los años clave de la Transición.

 

Ahora, España se enfrenta a una década de cambios tan vertiginosa y decisiva como la de entonces. Por eso es imprescindible que nuestro país mire de nuevo hacia adelante y desarrolle una Estrategia Nacional de largo plazo que nos permita adelantarnos a los retos y aprovechar las oportunidades que megatendencias como el cambio climático, el envejecimiento demográfico o la transformación tecnológica traerán en los próximos años. No se trata de adivinar el futuro, sino de entenderlo mejor a través del análisis objetivo de la evidencia empírica, y de articular el diálogo nacional necesario para construirlo.

Preguntas más frecuentes

¿Para qué necesita España una Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia?


La democracia es el mejor sistema político que existe, pero tiene sus carencias. La tendencia al cortoplacismo, dictada en parte por la superposición de ciclos electorales, es una de ellas. Para mitigarla, varios países de nuestro entorno (por ejemplo, Alemania, Canadá, Finlandia, Francia, Estados Unidos, Países Bajos, Suecia o Reino Unido) se han dotado de unidades de prospectiva estratégica (strategic foresight, en inglés), como también lo han hecho multitud de organismos internacionales (la Comisión Europea, la OCDE, y la OTAN, entre ellos). La experiencia atesorada en estos países y organismos y la literatura disponible sugieren que las oficinas de prospectiva son una pieza clave en el entramado institucional de cualquier Estado, ya que: - Ayuda a anticipar riesgos y oportunidades que a menudo resultan poco visibles en el presente más inmediato, lo que a su vez permite ganar tiempo y responder de manera proactiva (y no reactiva) a ellos. - Contribuye a establecer prioridades. - Abre la mente a nuevas posibilidades. - Visibiliza los costes de la inacción. - Permite diseñar políticas más resilientes. - Ayuda a atenuar discrepancias, acercar posturas y construir acuerdos. En resumen: la prospectiva estratégica acarrea grandes ventajas, de ahí que sea ampliamente usada por los gobiernos, las empresas, y las organizaciones internacionales más avanzados del mundo. No sirve para adivinar el futuro, pero sí ayuda a afrontarlo, promoviendo una conversación informada y constructiva sobre los temas cruciales que marcarán el porvenir de un país y sus habitantes en el medio y largo plazo. En ese sentido, que España cuente con una Oficina de Prospectiva y Estrategia es, a nuestro modo de ver, una buena noticia para todos.




¿Quién integra la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia?


La Oficina está integrada por un equipo joven y multidisciplinar de investigadores licenciados y/o doctorados en las siguientes disciplinas: economía, historia, sociología, derecho y ciencias ambientales.




¿Colabora la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia con alguna otra institución pública?


Sí, la Oficina trabaja codo con codo con los Ministerios y varias instituciones de la Administración General del Estado y colabora a menudo con gobiernos autonómicos, ayuntamientos, universidades, think tanks, fundaciones, ONGs y organismos internacionales como la Comisión Europea o la OCDE.




¿Puedo ponerme en contacto con la Oficina?


¡Naturalmente! Mándanos un correo a futuros@presidencia.gob.es y te responderemos lo antes posible. Por favor, sé paciente: recibimos muchos emails y nuestros recursos humanos son limitados!




¿Dónde puedo descargarme los logos de la Oficina y de España 2050?


Puedes descargarlos a través de este enlace.